
El olor a gas es inconfundible y desagradable, parecido a huevo podrido o col descompuesta. Lo curioso es que ese olor no pertenece al gas: el propano y el butano puros prácticamente no huelen.
El odorizante
Para que una fuga se pueda detectar con el olfato, al gas se le añade una pequeña cantidad de un odorizante, generalmente compuestos de azufre llamados mercaptanos. Bastan cantidades mínimas para que el olor sea muy perceptible, aun cuando la concentración de gas en el aire todavía está lejos de ser peligrosa.
Por qué es importante
El odorizante es la primera línea de defensa contra los accidentes. Permite detectar fugas pequeñas antes de que se acumule gas suficiente para encenderse. Por eso:
- Nunca ignores el olor a gas, aunque sea leve.
- No asumas que "siempre huele un poco": una instalación en buen estado no debe oler.
- Si alguien en casa tiene el olfato disminuido, considera instalar un detector de gas.
¿Por qué a veces huele al cambiar el cilindro?
Al desconectar el regulador puede escapar una pequeña cantidad de gas atrapado en la conexión, y el olor se percibe por un momento. Si el olor desaparece en segundos tras conectar el cilindro nuevo, es normal. Si persiste, hay una fuga: revisa con agua jabonosa como explicamos en cómo detectar una fuga.
Si hueles gas
No enciendas ni apagues luces, cierra la válvula si puedes, ventila y sal de la vivienda. Los pasos completos están en qué hacer si detectas olor a Gas LP.
Preguntas frecuentes
¿Todos los gases domésticos llevan odorizante?
Sí. Tanto el Gas LP como el gas natural de uso doméstico se odorizan para poder detectar fugas.
¿Puede perderse el olor?
En condiciones muy particulares el olor puede atenuarse. Por eso, además del olfato, conviene revisar conexiones y considerar un detector.
¿El olor es dañino?
El odorizante se usa en cantidades mínimas. Lo peligroso es la fuga que el olor te está avisando.
Este contenido es informativo y no sustituye indicaciones de autoridades, fabricantes, servicios de emergencia o personal técnico capacitado.